Para conocer un alimento, empezá por identificar a qué especie y etapa de vida está destinado. Después revisá su composición, su información nutricional y sus indicaciones de uso. El nombre de una receta puede orientarte, pero no reemplaza la lectura del envase completo.
Cuando elegís para alguien que es parte de tu familia, es lógico querer entender qué va en su plato. No necesitás aprender de memoria cada término: podés organizar la lectura en unas pocas preguntas.
¿Para quién está formulado?
Buscá la indicación para perros o gatos y la etapa de vida. También diferenciá un alimento para la dieta diaria de un snack o premio. Que dos productos se vendan en la misma tienda no significa que tengan la misma función.
Si tu compañero tiene una indicación alimentaria por un problema de salud, esa indicación es el punto de partida. Llevá la etiqueta a la consulta antes de hacer un cambio.
¿Qué ingredientes declara?
Los ingredientes se declaran de mayor a menor cantidad. Si el pollo fresco aparece primero, es el ingrediente individual que se incorpora en mayor proporción. La carne fresca aporta proteínas de origen animal y sabor, y es uno de los diferenciales de las recetas Mon Ami que la utilizan como primer ingrediente.
En nuestra propuesta de alimentación saludable también valoramos las fuentes de proteína identificadas, la conservación con antioxidantes naturales y las recetas sin harinas de subproductos animales que así lo declaran.
Leé la lista completa de la variedad elegida. Identificá el orden de los ingredientes, diferenciá las proteínas de origen animal y evitá las harinas de subproductos animales.
Para comparar, anotá el nombre exacto de cada producto. “Mon Ami para perros” es una búsqueda amplia; la variedad, la etapa y la presentación te ayudan a encontrar la información que corresponde a tu compra.
¿Qué más conviene preguntar?
Además de la composición, interesa saber quién formula el alimento, qué controles realiza el fabricante y cómo se verifica su adecuación nutricional. La lista de ingredientes, por sí sola, no permite evaluar toda la calidad de una dieta.
Una consulta concreta resulta más fácil de responder: “¿Esta fórmula corresponde a su etapa de vida?” o “¿Dónde encuentro su aporte energético y su tabla de alimentación?”. Guardar una foto del envase también ayuda.
Explorá nuestras opciones para perros y gatos. Elegir con información es una forma más de acompañarlos todos los días.